Tecnología

Residuos de cohete espacial chino caerán en la tierra descontroladamente

Sin duda alguna, la exploración y las misiones espaciales han representado un significativo avance para el mundo de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, como otras cosas, esta es una moneda de doble cara, y es que las consecuencias no son del todo positivas. Prueba de ello son los residuos de una reciente nave china, los cuales caerán descontroladamente sobre la tierra.

Hace una semana, astrónomos chinos enviaron su tercer y último módulo de laboratorio al espacio; en concreto, a la estación Tiangong. Este, fue transportado con el cohete Larga Marcha-5B.

Ahora, días después, investigadores del CORDS se encuentran preocupados dado a que el impulsor del núcleo de dicho cohete impactará en la tierra. No obstante, se desconoce el lugar y el artefacto pesa alrededor de 22,5 toneladas métricas.

La incertidumbre sobre el lugar en el que acabarán cayendo los grandes escombros supone un nivel de riesgo para la seguridad humana y los daños materiales muy superior a los umbrales comúnmente aceptados.

Más del 88% de la población mundial vive bajo la posible huella de los restos de la reentrada. Factores como la forma incontrolada de descenso del núcleo del cohete y su tamaño, que es demasiado grande para quemarse por completo en la atmósfera terrestre, presentan colectivamente riesgos lo suficientemente altos como para requerir una preparación preventiva adicional en todo el mundo.

CORDS

No es la primera vez

Cabe mencionar que esta es la cuarta vez en dos años en que un cohete Larga Marcha-5B chino cae sobre un punto del planeta. En ocasiones, lo ha hecho cerca de zonas pobladas. Sin embargo, el país asiático ha asegurado previamente que los reingresos descontrolados son una práctica recurrente y no generan grandes daños.

Por su parte, Hua Chunying, vocero del Ministerio de Relaciones Exetriores de China, habló del doble estándar de Occidente por pasar por alto los residuos espaciales de empresas como SpaceX, las cuales caen en la tierra también.

A pesar de la preocupación y la incógnita, el CORDS mantiene un seguimiento del artefacto que caerá en la tierra. Según su último pronóstico, este impactaría el 4 de noviembre.

Fuente: DW

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