Noticias

Líderes mundiales consideran la energía nuclear frente a crisis climática

La crisis climática ya es una realidad y si no se toman acciones a corto plazo, los daños serían irreversibles. La carrera para combatirla y apuntalar el suministro de energía después de la invasión rusa de Ucrania está empujando a los políticos a reconsiderar la energía nuclear.

Así, el gobernador de California, Gavin Newsom, quiere extender la vida útil de una planta nuclear que estaba programada para cerrar en 2025; las autoridades alemanas, en otro cambio importante, decidieron mantener en funcionamiento las últimas 3 plantas nucleares del país y Japón está reiniciando los reactores 11 años después del terremoto y tsunami que causaron el desastre nuclear de Fukushima.

A nivel mundial, la energía nuclear es la segunda fuente más grande de energía limpia, después de la energía hidroeléctrica, y proporciona alrededor del 10% de la electricidad. Pero una docena de plantas cerraron en los últimos años debido a la competencia del gas natural barato y por los crecientes costos de operación de las instalaciones obsoletas.

Además, se le suman las preocupaciones sobre la seguridad, los efectos de la extracción de uranio y el almacenamiento de desechos radiactivos. Los defensores de la energía nuclear argumentan que la crisis climática representa una amenaza mayor que los reactores, y que cerrarlos deja combustibles fósiles más sucios para llenar el vacío.

“Cuando se piensa cómo cumpliremos realmente con los objetivos de descarbonización, queda bastante claro que la energía nuclear, que es libre de carbono, despachable las 24 horas del día, los 7 días de la semana y es compacta, puede ser muy útil”, dijo Jacopo Buongiorno, profesor de ciencia e ingeniería nuclear en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Buongiorno fue coautor de un estudio el año pasado que encontró que una extensión del funcionamiento de la planta nuclear Diablo Canyon hasta el 2035 ahorraría 2.600 millones de dólares en costos del sistema de energía y reduciría las emisiones de carbono en más del 10% en comparación con los niveles de 2017, aunque esos hallazgos han sido cuestionados por grupos ambientalistas.

“No creo que nadie tenga una respuesta clara sobre cuál será el costo”, dijo Steve Clemmer, director de investigación energética del programa Clima y Energía de la Unión de Científicos Preocupados. El grupo se opone a extender las operaciones de Diablo Canyon, pero reconoce que las plantas nucleares existentes ayudarán a alcanzar objetivos climáticos a largo plazo.

Por ello, parece que no hay un consenso frente al uso de energía nuclear, al menos en Estados Unidos, pero, finalmente, son los políticos quienes tienen la decisión final sobre cómo afrontar la crisis climática y no seguir contribuyendo a su incremento.

 

Fuente: Business Insider